miércoles, 13 de junio de 2007

EL ATLÉTICO QUE VINO DE MONTREAL


Con siete años vine de Montreal a España y no sabía que era eso del fútbol; sólo sabía pegar a una especie de palo y jugar a un deporte llamado Hockey que mis nuevos amigos españoles no habían oído en la vida. El caso es que ellos jugaban a una cosa que que consistía en pegarle a una pelota con los pies. La verdad es que siempre se me han dado bien los deportes y en poco tiempo el fútbol se convirtió en una de mis pasiones. Me explicaron que había diferentes equipos y que el Real Madrid era el mejor equipo de España, de Europa, del mundo….
Mi padre, además de valiente emigrante (no creo que en los años 60 hubiera más de 100 españoles en Montreal) era un español extraño (no le gustaba el fútbol). Un día mi tío me dijo que era del Atlético de Madrid. Si más, ese día decidí asociarme con mi tío y hacerme del Atlético (o sería porque esos colores rojiblancos me recordaban a los Canadiens) a pesar de que mis amigos decían que el Real Madrid era el mejor equipo del mundo.
Y ahí comenzó ese camino de alegrías y penas. Yo era feliz con mi camisa del “Aleti” como castizamente se dice a pesar de que mis amigos madridistas se metían conmigo, pero yo aguantaba toda la tarde con mi camiseta de algodón más orgulloso que nadie tras soportar y contrarrestar, con algún aliado, los “ataques” (tampoco sería para tanto, éramos niños) madridistas.
Y ese niño fue creciendo, echando sus primeras lágrimas de rabia e impotencia cuando nos robaron vilmente la Liga del 81, volviéndose a tragar la rabia cuando nos robaron A Hugo Sánchez después de ganar la Copa del 85, el primer triunfo que veía. Pero que tenía muy claro lo que significaba el Atlético: lucha, fe, humildad ante el débil, arrogancia ante el fuerte, poesía… en resumen, Grandeza.
Bueno, podría contar mil historias más, pero ese Aleti, y el de Pereira y Leivinha, y el de Marcos y Rubio, y tantos y tantos, se está echando a perder en los últimos años llevando al equipo al pozo más profundo.
Éste año parecía que volvíamos a remontar y volvíamos a tener posibilidades de jugar competición europea. Así que el sábado el día del gran partido contra el Celta de Vigo nos fuimos Diego y yo al Calderón (Estadio del Atlético de Madrid). Diego, mi niño de 4 años no se quita su camiseta del Aleti ni para dormir.Y jugaron tan mal y han perdido con tan poca dignidad que le he dicho que podía hacerse de otro equipo; mejor, incluso del eterno enemigo Real Madrid. La respuesta ha sido “no”, y acto seguido ha continuado enarbolando la bandera de su equipo y cantando “Aleti, Aleti”. Le ha faltado decirme “ESTAS TONTO”. Benditos 4 años, pero la verdad, no quiero que pase lo que últimamente estamos pasando.
El domingo que viene es nuestra última oportunidad de jugar en Europa. Ya os contaré.

martes, 29 de mayo de 2007

CONTRA EL CALOR

Antes de que los calores del verano nos empiecen a sacudir quiero compartir un plato, quizás no muy conocido, variante del famoso gazpacho y que para mí es algo soberbio. Esta delicia que tiene su origen en la preciosa Córdoba, ciudad de Andalucía, es ideal para combatir los rigores del verano. Contrariamente a la vichyssoise, crema de origen burgues y consumida hoy en día por todos, el salmorejo es un plato de antecedentes plebeyos que en la actualidad es servido en los restaurante mas exquisitos. Ahí va la receta:
Ingredientes:
300 gramos de pan (del día anterior), 1 kg de tomates maduros, 2 dientes de ajo, 125 ml de aceite de oliva (oro líquido), sal, 2-3 huevos cocidos y jamón serrano pìcado.
La Receta:
Colocar el pan del día anterior a remojo con agua y una vez este bien empapado se escurre con la mano para extraerle el agua.
Quitar a los tomates la piel. Colocar el pan en un bol al que se agregarán los ajos, el aceite, el tomate y la sal.
Se baten los ingredientes durante tres minutos hasta que quede una crema homogénea. Esa es la gran diferencia con el gazpacho. Debe quedar con cierta consistencia y poco líquido. La consistencia mayor o menor la dará la cantidad de pan utilizado.
Introducir la crema en el frigorífico y ahora pasamos a cocer los huevos. Cuando estén frios los picamos finamente y se esparcen por encima del salmorejo. Si sois agraciados y teneis jamón serrano (no digo nada si es un preciado jamón de bellota de Huelva) también podéis acompañarlo picado con el huevo. Así está preparado para servir.
Una sugerencia: os recomiendo servirlo fresquito pero no excesivamente frio.



sábado, 26 de mayo de 2007

SUEÑOS


Este blog trata sobre vivencias pero también quiero narrar en él mis sueños. Creo que sin sueños no hay metas, sin metas no hay logros, sin logros no hay vida..."soñar no cuesta nada". Es una nueva premisa en mi vida.

Con 10 años mi abuela me enseñó una receta de arroz. Desde entonces nació mi pasión por el arte de crear sabor para otros. Es algo que hago sin pretensiones para que mi familia y mis amigos compartan con lo yo disfruto. Pero desde hace tiempo, quiero llegar más allá. Quieren saber mi sueño.

Después de muchos años de consultoría bancaria quiero hacer algo muy diferente, iniciar una nueva etapa en mi vida personal y profesional. Quiero crear un restaurante español en Montreal
Ese es mi sueño, un sueño de aromas, de azafrán, de laurel, de ajo, de colores y sabores....

viernes, 18 de mayo de 2007

DISECCIÓN



Nací hace 39 años en la apacible ciudad canadiense de Montreal. Por que alli? pues no se, podría haber sido en cualquier otra ciudad al cual mis padres hubiesen decido emigrar. Vívi allí hasta los ocho años cuando los papis decidieron regresar a su querida y añorada España.Recuerdo mi desesperación, "porque yo no puedo decidir; me quiero quedar!". Ahora entiendo a mis pqños hijos cuando se enojan y su madre les dice "Cuando seas madre, comeras huevos!. No se crean que los niños en Madrid se visten así, ese día celebrabamos San Isidro, patrón de Madrid y los niños iban vestidos de chulapo y chulapa en la tradicional romeria.





Mi Princesa




Mi demonio


Desde aquél momento y con mis siete años a cuestas aparecí en ese país llamado España. A partir de ahí mi residencia, mi vida, mis sabores y sin sabores se han desarrollado en Madrid, ciudad a la que odio y amo en la misma medida.

Que hubiera sido de mí si me hubiese quedado en Montreal, ohhhh, nunca se sabra. Lo que sí se hoy es que cada vez más, siento un deseo irrefrenable de volver a Montreal e iniciar una nueva vida, comenzar de cero, porque?. No tengo ni la más remota idea.
No se porque he comenzado éste blog ni como continuará, es más, no se si morira hoy mismo. Aún así, mis actuales intenciones serán publicar en él mis vivencias actuales o pasadas, mis sueños y alguna vez...las menos y perdón, mis frustaciones.